En diversas entrevistas y reportajes de salud natural, se ha evidenciado el creciente uso del té de graviola por parte de pacientes que enfrentan procesos oncológicos. Muchas personas han comenzado a consumir esta infusión como parte de un enfoque integral, junto con sus tratamientos médicos tradicionales.
Los testimonios destacan beneficios como mayor energía, mejor digestión, reducción de inflamaciones y un fortalecimiento general del sistema inmunológico. Si bien los médicos insisten en que la graviola no sustituye los tratamientos convencionales, cada vez más especialistas avalan su uso como apoyo complementario, siempre bajo supervisión profesional.
